Breve Resea De Las Caractersticas Religiosas De La Antigua Civilizacin Egipcia
Aspectos religiosos: La Cosmogoniacute;a egipcia.
No son los proyectos de los hombres los que se realizan sino la voluntad de Dios; Ptahotep NACK 1996:110
En la vida religiosa de los egipcios nos sale al encuentro una caoacute;tica multiplicidad de nombres y figuras de divinidades. Esto se debe a que antes de la unificacioacute;n del reino cada una de las tribus; que poblaban los oasis del Nilo teniacute;an su propio dios protector y de que ademaacute;s la religioacute;n egipcia descansa sobre una multiplicidad de potencias divinas ya que estos creiacute;an que el alma separada de la materia actuacute;a como rectora de la existencia orgaacute;nica. Estas almas viven en todas las cosas y todos los seres vivos y son la causa de los fenoacute;menos naturales.
Los egipcios son los maacute;s religiosos de los hombres; deciacute;a Heroacute;doto. La creacioacute;n del mundo Como la mayoriacute;a de los pueblos primitivos tambieacute;n los egipcios intentaron explicar el origen del universo que se puede resumir la explicacioacute;n de esta manera: Deciacute;an que al principio solo existiacute;a el Oceacute;ano. Del caos de las aguas inmensas surgioacute; el mundo coordinado. Un huevo emerge del mar y de eacute;l nace el dios solar Ra. Tiene cuatro hijos: Sju y Sefnut Geb y Nut. Geb el dios de la tierra tiene la forma de un hombre tendido que corresponde al estrecho y largo del valle del Nilo; sobre su espalda crecen plantas. Nut es levantada al espacio encima de su marido y se convierte en la diosa del cielo que se inclina sobre la tierra. Geb y Nut son luego los padres de las dos parejas de divinas Osiris e Isis Set y Nephtys. Asiacute; pues el mito cosmogoacute;nico egipcio no trata de la creacioacute;n del mundo de la nada sino de una separacioacute;n y ordenacioacute;n del caos. De este mito de la creacioacute;n surgioacute; la concepcioacute;n de la eneacute;ada un grupo de nueve divinidades y de la triacute;ada formado por un padre una madre y un hijo divinos. Sin embargo la maacute;s importante eneacute;ada fue la de Ra y sus hijos y nietos. Este grupo era venerado en Helioacute;polis el centro del culto al Sol en el mundo egipcio. Como ya hemos dicho cada una de las ciudades de Egipto teniacute;an su grupo de dioses distintos de los de las ciudades vecinas. En Menfis el dios principal se llamaba Ptah; en Tebas Amoacute;n; en Helioacute;polis Ra; en Abydos Osiris; en Denderah el personaje principal era la diosa Hathor. Aunque el uacute;nico dios importante que fue venerado de manera constante fue Ra jefe de las deidades coacute;smicas de quien los primeros reyes egipcios se proclamaban descendientes. Eran efectivamente un pueblo que se ocupaba mucho de su religioacute;n. El dios principal de ellos era el dios sol al cuaacute;l imaginaban de distintas formas y le atribuiacute;an diferentes nombres; entre ellos:
Ra a quien representaban como un rey majestuoso en la imaacute;gen junto a Osisris vestido a la manera del Faraoacute;n. Lleva a la cabeza el disco solar coronado por una serpiente siacute;mbolo del fuego devorador del sol del estiacute;o. Boga a traveacute;s de los aires en una barca conducida por vigorosos remeros. En cuanto se alza en el horizonte los rayos vivos de sus ojos penetran en todos los seres y le dan fuerzas; 112:1996. Va de pie en la caacute;mara de su barca y desde alliacute; combate y derrota a todos sus enemigos. Todas las noches desciende detraacute;s del horizonte y efectuacute;a el mismo recorrido por el mundo subterraacute;neo. Su salida y puesta de exactitud matemaacute;tica su curso anual que nada puede influenciar hacen de eacute;l el siacute;mbolo del orden universal el celador del Derecho y de las relaciones entre las criaturas humanas. GRIMAL 1996: 158 La casa sacerdotal de Ra vio como aumentaba gradualmente su influencia en la corte hasta que en la V dinastiacute;a se convirtioacute; en costumbre asociar el nombre del faraoacute;n con el del dios. Seguacute;n la leyenda los soberanos descienden de Ra por lo cuaacute;l llevan el tiacute;tulo real: Hijo de Ra. Se le representa tambieacute;n montado en un carro del que tiran chacales. Ra desbancoacute; al primitivo dios Atum. Horus es un guerrero victorioso que todas las mantilde;anas aparece en el horizonte en figura de hermoso joven eacute;ste cruza el cielo y combate contra el demonio de la oscuridad Set que devora la luz. Todos los diacute;as lo vence pero Set recobra sus fuerzas y la lucha se repite al diacute;a siguiente. Horus tambieacute;n representado como el dios halcoacute;n alcanzoacute; una elevada jerarquiacute;a ya en el primer periacute;odo monaacute;rquico. La altura a la que vuela tuvo expresioacute;n en su nombre que significa el de las alturas; y condujo a la institucioacute;n de un dios del cielo. 
Se propago la tradicioacute;n que cada rey era la encarnacioacute;n terrena del dios y el nombre Horus se convirtioacute; en uno de los tiacute;tulos reales. Estos dioses no viviacute;an solos cada uno teniacute;a su mujer y su hijo. La diosa era una divinidad del cielo y se le representaba con dos cuernos encima de la cabeza y en medio de ellos apareciendo el disco solar. El dios hijo era representado por lo general como un nintilde;o. Ademaacute;s de estas divinidades celestes los egipcios adoraban a los dioses y las diosas de las cosechas y de las mieses que haciacute;an el suelo fecundo el dios del Nilo las diosas lunas y los demonios maleacute;ficos de la noche que se representaban en forma de gatos o leones. Se adoraba a los dioses beneacute;ficos para pedirles salud y abundancia en las cosechas y a los dioses malos para calmar su coacute;lera. Pero cuando todos los egipcios se hubieron reunido en una nacioacute;n los habitantes de cada ciudad adoptaron los dioses de las demaacute;s ciudades y se formoacute; una religioacute;n comuacute;n en todo el paiacute;s a todo el paiacute;s de la que eran sus dioses principales Osiris e Isis. Seguacute;n la leyenda Osiris adorado primeramente en Abydos era el dios de la luz dios bienhechor enemigo de su hermano Set demonio de la noche. Osiris saliacute;a por la mantilde;ana del Oceacute;ano del cielo; y brillaba durante el diacute;a. Por la noche su hermano Set a causa de sus celos le mata a traicioacute;n y le despedaza. Su mujer Isis lora sobre su cadaacute;ver luego lo entierra Osiris no puede volver a reinar en los cielos. Entonces Osiris enterrado recibe las almas de los muertos este es el tribunal de Osiris. Set cubre la tierra de tinieblas y terror y es asiacute; que el hijo de Osiris y de Isis el joven Horus sale del horizonte en busca de su tiacute;o y venga a su padre. Muchas ciudades pretendiacute;an tener en su santuario uno de los pedazos del cuerpo de Osiris. En todo Egipto se celebraba anualmente una fiesta en honor del dios. En ese diacute;a las mujeres lanzaban gritos y se arrancaban el pelo en memoria de as lamentaciones de Isis. En Sais los sacerdotes representaban en un lago sagrado las escenas de la vida de Osiris su muerte y su resurreccioacute;n. Heroacute;doto asistioacute; a estas representaciones pero estaba prohibido contar lo que alliacute; sucediacute;a.
Animales Sagrados Los egipcios representaban tambieacute;n a sus dioses con cuerpo de animal y cabeza humana. La Esfinge imagen de Harmakhis es un leoacute;n con cabeza humana. Es maacute;s frecuente que el dios tenga cuerpo humano y cabeza de animal. Horus tiene cabeza de gavilaacute;n Thot de ibis Anubis de chacal Ptah de toro Isis es una mujer con cabeza de vaca Sekhet mujer con cabeza de leona. De esta suerte un mismo dios podiacute;a ser representado de cuatro maneras: Horus por ejemplo con forma de gavilaacute;n o con forma de hombre o de gavilaacute;n con cabeza humana o de hombre con cabeza de gavilaacute;n. Adoraban tambieacute;n los egipcios a ciertos animales que consideraban divinos: el leoacute;n el cocodrilo el buey el carnero el chacal el gato el gavilaacute;n la ibis el escarabajo. De estos animales algunos solamente eran adorados en todo Egipto y otros eran sagrados nada maacute;s que para los habitantes de determinadas provincias. Los habitantes de Tebas adoraban a los cocodrilos pero los habitantes de Elefantina los mataban. El hipopoacute;tamo no era considerado divino maacute;s que por los habitantes del Alto Egipto. Estos animales eran sagrados y era un crimen hacerles dantilde;o. En los santuarios se manteniacute;a un animal vivo al que los fieles iban a adorar. Una de las fuentes un doctor de la Iglesia cristiana Clemente de Alejandriacute;a se burlaba de esta costumbre;
Si entraacute;is en un templo un sacerdote se adelanta gravemente entonando un caacute;ntico y levanta un velo para mostraros al dios. iquest;Queacute; veis entonces? un gato un cocodrilo una serpiente o alguacute;n otro animal. El dios de los egipcios aparece es un animal silvestre que se revuelca en un tapiz purpuacute;reo;. Clemente de Alejandriacute;a en: SEIGNOBOS: pp. 46
En Tebas y en Shoduacute; los sacerdotes teniacute;an un cocodrilo domesticado. Les poniacute;an en las orejas anillos de oro o de porcelana y en las patas brazaletes. El viajero de Estraboacute;n que viviacute;a en tiempo de Jesucristo se refiere asiacute; a su visita al cocodrilo de Shoduacute;; Nuestro hueacute;sped cogioacute; tortas pescado asado y una bebida hecha con miel y luego nos condujo al lago. El animal estaba tendido a la orilla. Los sacerdotes se le acercaron dos de ellos le abrieron la boca y otro echo en ellas primero las tortas luego el pescado y por uacute;ltimo el brebaje. El cocodrilo se lanzoacute; al agua y fue a tenderse a la otra orilla. Otro extranjero llegoacute; con la misma ofrenda que nosotros y los sacerdotes la cogieron dieron la vuelta al lago se apoderaron otra vez del cocodrilo y le hicieron tragar la ofrenda del mismo modo;. Ibiacute;d.: pp. 46
En Mendes se adoraba a un macho cabriacute;o; en Helioacute;polis un ave de paso. Los griegos la llamaban feacute;nix.
El buey Apis En Menfis el animal sagrado era el buey Apis. Es el signo preferido de la fecundidad del ganado y de la fuerza: pisotea a sus enemigos. No era un buey comuacute;n teniacute;a que ser negro ostentar en la frente una mancha blanca en forma triangular en el lomo la figura de un aacute;guila en la lengua un ala de escarabajo y los pelos de la cola habiacute;an de ser dobles. Se deciacute;a que naciacute;a de un rayo caiacute;do del cielo. Cuando apareciacute;a un Apis los sacerdotes despueacute;s de haber reconocido las sentilde;ales que ostentaba lo instalaban en una capilla proacute;xima al templo de Ptah y le rendiacute;an culto. Seguacute;n las inscripciones en los templos no debiacute;a vivir maacute;s de veinticinco antilde;os pero si el animal llegaba a esta edad los sacerdotes con gran ceremonia lo ahogaban en una fuente sagrada lo enterraban en un sarcoacute;fago de granito y luego buscaban otro. Culto de Amoacute;n Cuando Tebas llegoacute; a ser capital de Egipto durante la XI dinastiacute;a el dios de esta ciudad Amoacute;n tuvo el maacute;s grande de todos los templos y fue considerado el principal de los dioses. Los sacerdotes lo representaron como un ser perfecto eterno y todopoderoso que ha creado todo y no ha sido creado el padre de los padres la madre de las madres;. Deciacute;an que los demaacute;s dioses habiacute;an sido creados por eacute;l o que eran el mismo dios con otro nombre. Frecuentemente se lo designaba con varios nombres a la vez Amoacute;n Ra Harmakhis. Los sacerdotes cantaban en honor de Amoacute;n himnos en los cuales se ensalzaba su poder. Se lo representa bogando por el cielo en su barca. Los remeros son las almas de los hombres virtuosos un dios va de pie en la proa armado con una lanza y otro dios va al timoacute;n. Posteriormente la figura de Amoacute;n se fusionoacute; con la de la ilustre divinidad solar Ra para constituir un ser divino el dios solar Amoacute;n Ra que bajo la mascara de Amoacute;n reinoacute; hasta el fin de la eacute;poca faraoacute;nica. Solo con la destruccioacute;n de Tebas por los asirios se produjo el ocaso de este culto y Osiris pasoacute; a la categoriacute;a de dios maacute;ximo. Embalsamamiento de cadaacute;veres Los egipcios creiacute;an que cuando un hombre muere algo de eacute;l continuacute;a viviendo. Este algo lo llamaban el doble y lo imaginaban como una especie de sombra o fantasma semejante al cuerpo que se podiacute;a ver pero no tocar. Lo llamaban tambieacute;n alma y lo representaban en forma de gavilaacute;n con cabeza humana que saliacute;a volando de la boca en el momento de la muerte. Pensaban que el alma o doble teniacute;a a su vez la necesidad de un cuerpo y por esta razoacute;n era necesario que se le prestara un servicio a su cadaacute;ver para impedir la descomposicioacute;n del mismo. Heroacute;doto se refiere a como se procediacute;a: Hay en cada ciudad embalsamadores de profesioacute;n. Cuando los parientes del muerto llevan el cuerpo al embalsamador este les muestra modelos pintados de madera y les pregunta cuaacute;l quieren. Hay tres clases de precios diferentes representando el modelo maacute;s caro al dios Osiris. Cuando los parientes han convenido el precio se van pues el embalsamador trabaja en su casa. ;En el embalsamamiento de primera clase empieza por sacar el cerebro hacieacute;ndolo pasar por las narices con un hierro encorvado y disolvieacute;ndolo con un liacute;quido que hace penetrar en la cabeza. Luego abre el costado saca por la abertura los intestinos los lava con vino de palma los espolvorea con aromas machacados. Enseguida llena el vientre de mirra canela y otros perfumes y lo vuelve a coser. Asiacute; preparado el cadaacute;ver es metido en sal sosa por espacio de setenta diacute;as. Pasados estos es lavado y fajado con vendas de tela untadas de goma. Se les devuelve entonces a los parientes que mandan a hacer una caja de madera de la forma del cuerpo humano en la cual se mete al muerto colocaacute;ndolo en una sala de pie apoyado en la pared. ;Para el embalsamamiento de segunda clase se inyecta con una jeringa resina de cedro en el vientre del cadaacute;ver sin hacer abertura ni sacar los intestinos y se tapona para impedir la salida del liacute;quido. Luego el cuerpo permanece setenta diacute;as en sal sosa y cuando se saca se suelta el liacute;quido que sale del vientre arrastrando consigo los intestinos que ha disuelto. La sosa ha devorado las carnes no queda del cuerpo maacute;s que la piel y los huesos. El embalsamador devuelve el cadaacute;ver sin envolverlo. ;El embalsamamiento de tercera clase es el utilizado por los pobres. Se inyecta solamente en el cuerpo un liacute;quido y se mete el cadaacute;ver en sal sosa;. Heroacute;doto en: Ibiacute;d.:pp. 149 Los cadaacute;veres asiacute; preparados son momias. Estas estaacute;n metidas en cajas de madera adornadas con pinturas cajas que reproducen la forma de las estatuas del dios Osiris. Culto a los muertos Creiacute;an los egipcios que el doble del muerto conservaba las mismas necesidades e iguales sentimientos que el individuo vivo que hasta teniacute;a la necesidad de ser alimentado vestido y alojado. Los pobres se contentaban con enterrar las momias en la arena. Los ricos les preparaban un alojamiento la morada eterna. La tumba era como una casa o por lo menos como una habitacioacute;n. En tiempo de las primeras dinastiacute;as el muerto habitaba en una especie de casa llamada mastaba. Durante la IV dinastiacute;a se encontroacute; este abrigo insuficiente y se alojo el muerto en una piraacute;mide. Hay cerca de Menfis toda una ciudad de piraacute;mides alineadas unas como las casas de una calle y las otras dispersas. En las maacute;s majestuosas estaacute;n enterrados los reyes en las otras que le siguen en tamantilde;o y majestuosidad estaacute;n enterrados grandes personajes ya que se necesitaba ser muy rico para poder construir una piraacute;mide. Comuacute;nmente la tumba es un subterraacute;neo construido bajo la arena o en la roca. Delante hay una capillita que se abre al exterior. Cuando se penetra en ella se ve en el fondo una losa de piedra puesta de pie que semeja una puerta cerrada. Al pie hay una mesa baja de piedra en la cual se depositan las ofrendas. Esta capilla es la uacute;nica parte de la tumba en donde tienen derecho a entrar los vivos todo lo demaacute;s pertenece al muerto y no se quiere que se pueda mostrar. Por eso no se ha hecho puerta que conduzca a su morada. Detraacute;s del muro del fondo de la capilla comienza un corredor estrecho y oscuro donde se han puesto las estatuas del muerto. Hay en ocasiones maacute;s de veinte y estaacute;n destinadas a sustituir la momia en caso de que sea destruida: son otros tantos dobles del muerto. En un rincoacute;n se abre un pozo construido con hermosas piedras talladas o excavado en la roca de doce o quince metros de profundidad a veces de treinta. En el fondo del pozo un pasillo pequentilde;o conduce a la verdadera morada del muerto que es una cripta labrada en la roca. En medio se alza un sarcoacute;fago de piedra rojiza negra o blanca. Alliacute; reposa el muerto en perpetuo silencio. Obreros que han bajado al pozo le han depositado y han puesto a su lado grandes vasijas de barro encarnado llenas de agua daacute;tiles trigo cuartos de buey; luego han tapiado la entrada del pasillo y llenado el pozo con piedra partida mezclada con arena o tierra regada con agua. De esta manera nadie puede bajar a la cripta. Al enterrar al muerto se habiacute;an puesto a su lado provisiones porque se creiacute;a que las necesitariacute;a en el maacute;s allaacute;. Pero habiacute;a que renovar estas provisiones y como no era posible bajar a la tumba se depositaban en la capilla que estaba abierta. Se llevaban frutas grasa e incienso y se quemaba todo para que el olor entrase hasta las estatuas. Mas tarde los egipcios creyeron que no era necesario ofrecer al muerto objetos materiales que bastaba rogar a un dios bienhechor que se los diese. Creyeron tambieacute;n los egipcios que bastaba dar al muerto la imagen de los objetos. Las paredes de las capillas estaacute;n cubiertas de pinturas que representan todo lo que se le queriacute;a hacer llegar al difunto. Se ven campesinos que labran siembran y cosechan el trigo obreros que hacen vestidos y calzados carpinteros albantilde;iles juglares y bailarines. Se ve al muerto a la mesa con su mujer o de caza en el desierto o pescando en las lagunas cubiertas de papiros. En la capilla se reuniacute;an en diacute;as determinados los descendientes del muerto y alliacute; haciacute;an una comida fuacute;nebre a la que se suponiacute;a asistiacute;a su antepasado. A los reyes se los adoraba del mismo modo que al dios. Los faraones muertos teniacute;an sacerdotes encargados de guardar su capilla y de celebrar las fiestas funerarias. Juicio de los muertos Llegoacute; un tiempo en que los egipcios dejaron de creer que el alma permanece en la tumba donde se ha colocado el cuerpo. Pensaron que todas las almas iban a reunirse bajo tierra en el sitio donde se pone el sol. En aquel paiacute;s subterraacute;neo el reino del Oeste reinaba el dios Osiris y en eacute;l no admitiacute;a las almas hasta despueacute;s de haberlas juzgado. Al dejar el cuerpo el alma se internaba en las galeriacute;as oscuras para luego ser transportada en una barca por un riacute;o subterraacute;neo. Encontraba al paso demonios de horrible figura que trataban de hacerla pedazos pero los dioses Anubis el dios de los muertos representado con cabeza de chacal y cuerpo de hombre que en el culto de los muertos cuida del embalsamamiento de los cadaacute;veres y es siempre el celador de los cementerios; tambieacute;n uno de los dioses maacute;s importantes del maacute;s allaacute; y Thot dios de la sabiduriacute;a y de la divisioacute;n del tiempo; patroacute;n de los escribas en el reino de los muertos oficiaba de inteacute;rprete representado con cabeza de ibis la guiaban y defendiacute;an. Estos dos intervienen en el juicio de los muertos. Llegaba el muerto al fin ante el tribunal. Osiris lo presidiacute;a rodeado de cuarenta y dos asesores encargados de comprobar si el muerto habiacute;a cometido alguno de los cuarenta y dos principales pecados. Los cuarenta y dos asesores tambieacute;n representaban todas las ciudades de Egipto. Se situaban las acciones del juzgado en la balanza de la justicia y seguacute;n fuesen pesadas o ligeras el alma era condenada o absuelta. El alma condenada caiacute;a en un sitio horrendo y era azotada combatida por la tempestad atormentada por escorpiones y serpientes y acabada por ser aniquilada. El alma que se habiacute;a justificado pasaba todaviacute;a por otras pruebas adoptaba nueva forma de gavilaacute;n de oro de feacute;nix de loto etc.. Habiacute;a de escapar a los espiacute;ritus malvados que tomaban forma de cocodrilos o de serpientes. Al fin era admitida en la compantilde;iacute;a de los dioses y llevaba eternamente una existencia feliz a la sombra de los sicomoros en un ambiente refrescado por las brisas del Norte comiendo a la mesa con Osiris platos preparados por una diosa y respirando perfumes divinos. Queriacute;an los egipcios que el alma en el momento que pasaba a ser juzgada pudiera defender su causa ante Osiris. Colocaban entonces al lado de la momia en el feacute;retro un librillo el Libro de los muertos en que se indicaba todo lo que el alma debiacute;a decir a Osiris y hacer para mantener a los demonios alejados.
Habiacute;a de dirigirse a Osiris en estos teacute;rminos:
iexcl;Homenaje a ti Sentilde;or de verdad y de justicia! He venido a ti oh duentilde;o miacute;o para contemplar tus perfecciones. Conozco tu nombre y el de los cuarenta y dos dioses que estaacute;n contigo.; Libro de los muertos: capiacute;tulo CXXV Luego debiacute;a justificarse: No he cometido ninguacute;n fraude contra los hombres. No he atormentado a la viuda. No he mentido ante el tribunal. No he sido holgazaacute;n… No he hecho lo que es abominable para los dioses. No he quitado las provisiones o las vendas a los muertos. No he alterado las medidas a los granos. No he usurpado la tierra. No he vendido con pesas falsas ni falseado la balanza. No he cazado los rebantilde;os sagrados en sus pastos ni cogido con red las aves divinas ni pescado los peces sagrados. No he cortado un canal. No he rechazado al dios en su procesioacute;n. iexcl;Soy puro soy puro soy puro!; Ibiacute;d. Debiacute;a el alma repetir las mismas frases cuarenta y dos veces a los demaacute;s dioses y luego enumerar sus buenas acciones: Se ha conciliado a Dios por su amor ha dado pan al que teniacute;a hambre agua al que teniacute;a sed vestidos al que estaba desnudo barca al que se veiacute;a detenido en su viaje. Ha ofrecido sacrificios a los dioses comidas fuacute;nebres a los muertos. Libradle no hableacute;is contra eacute;l ante el sentilde;or de los muertos porque su boca es pura y sus manos son puras;. Ibiacute;d. Casi todas las tumbas a partir de la IX dinastiacute;a poseen un ejemplar de este libro. Muchas veces se reproduciacute;an pasajes de eacute;l en las paredes estatuas incluso en los feacute;retros.
Bibliografiacute;a
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About the writer: Agustiacute;n Vicente Startari nacioacute; en Montevideo Uruguay el 29 de Septiembre de 1982. Desde su infancia se ha interesado siempre por la escritura la historia y el conocimiento cientiacute;fico. Tras realizar la Ensentilde;anza Secundaria Obligatoria decide estudiar la rama del bachillerato de Derecho. Luego de finalizar el mismo Agustiacute;n V. Startari deja de lado temporalmente la escritura y se concentra en sus estudios acadeacute;micos ingresando a la Universidad de la Repuacute;blica especiacute;ficamente a la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educacioacute;n. Sus primeros pasos los daraacute; en la carrera de Ciencias Histoacute;ricas pero seraacute; aproximadamente en Marzo de 2005 cuando decide ampliar su proyeccioacute;n de estudios ingresando a la Licenciatura en Linguuml;iacute;stica doacute;nde encontraraacute; su verdadera pasioacute;n en el conocimiento del lenguaje. Varios son sus trabajos de investigacioacute;n realizados en ambas licenciaturas sumadas a algunas obras ficcionales sin publicar auacute;n. Actualmente se encuentra trabajando en proyectos literarios que abarcan la ficcioacute;n y la divulgacioacute;n de la cultura cientiacute;fica.
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